Conferencias

Conectar el cerebro al corazón para construir el futuro

Descartes nos enseñó que la certeza del conocimiento procede de la razón. Esto ha tenido grandes consecuencias para la evolución del ser humano, por un lado, la división y necesidad de fragmentar la realidad para “conocerla”, interpretarla, explicarla y por otro, la desvalorización del conocimiento sensible. Este paradigma construyó una sociedad con pensamiento y acción fragmentados, con una limitación intrínseca: hay una brecha en la mayor parte de los seres humanos entre el Ser y el hacer; vivimos en la incongruencia, en la contradicción y con frecuencia, en la desolación porque hay un divorcio entre las metas que deseamos alcanzar y nuestra vida interior. Hoy en día cuando la ciencia y la tecnología han logrado enormes avances, es obvio que la dificultad para crear un mundo mejor es la forma de pensar de los seres humanos, parece esencial, entonces, reinventar nuestra interacción con nosotros mismos y con el universo.